Dibujar con los ojos, construir con las manos

Las habilidades constructivas se fomentan en los niños desde que nacen. Es normal ver a bebés manipulando piezas de puzzles, creando sus propias construcciones y poco a poco entran en otros campos como el dibujo. Todo este tipo de juegos siempre son útiles para su formación y aprendizaje.

Cuando se habla de construcción, por defecto, se relaciona con piezas físicas, pero no se cierra ahí el campo ya que un dibujo también es una construcción. Conforme va pasando el tiempo, van creciendo, explorando, aprendiendo… y empiezan a ver más allá hasta que punto de que, incluso antes de estar acabada esa construcción, ven cómo quedará.

Dentro de estas habilidades constructivas que van adquiriendo poco a poco gracias a la práctica y a la exploración, también fomentan otras como pueden ser las matemáticas, la motricidad, la organización del espacio, la atención, la percepción visual, la planificación y por supuesto, la creatividad. Esta última es un pieza fundamental y clave en los niños ya que son capaces de imaginar universos paralelos o de hacer un dibujo con lo que tienen en su cabeza.