La importancia de la socialización en la infancia

El proceso de socialización empieza desde una temprana edad, la cual calificamos de primera infancia. Aunque nos iniciamos en el aprendizaje desde el primer minuto de vida y no dejamos de hacerlo a lo largo de nuestra vida, son los primeros años en los que somos más aptos para aprender. Hemos oído muchas veces aquello de “los niños son como esponjas“. Pese a todo, no existe una edad fija en la que podamos decir que un individuo empieza a desarrollar sus capacidades sociales, ya que cada uno sigue sus propios patrones de aprendizaje.

Entendemos por socialización el proceso de adaptar elementos socioculturales del entorno a su propia personalidad para integrarse en la sociedad. A través de la socialización, los niños entiende qué es aceptable y qué no lo es en la sociedad en la que se desenvuelven.

A medida que el niño va estableciendo lazos de unión con otras personas y aumentan sus relaciones sociales se siente más seguro y cómo con la situación. La sobreprotección es un arma de doble filo que hace inseguros e introvertidos a los más pequeños.

Es tarea de padres y profesores motivarles y fomentar que se socialicen aunque en los dos primeros años de vida los niños son más individualistas y les gusta jugar solos. ¿Cómo podemos conseguir ese fin entonces? Debemos estimularles, ofrecerles nuevas experiencias en las que tengan que enfrentarse a situaciones reales donde lidiar con problemas. Es muy importante el uso de materiales y juguetes que les ayuden en el aprendizaje. Las pautas de comportamiento social se aprenden también a través de juegos en los que el niño debe cooperar con sus compañeros y conseguir objetivos en grupo. En Davinkidz os proponemos juegos didácticos y pedagógicos que ayudan a los niños a socializarse y de esta manera consiguen establecer buenas relaciones interpersonales, clave en su futuro.